04 octubre 2007

Escocia 2010


Ayer hablamos del manifiesto del SNP, proponen la publicación de un libro blanco para explicar el concepto de Independencia moderno que plantearían para Escocia y con el cual los Scots decidirán en un referéndum que se celebraría posiblemente en 2010.

En este manifiesto, el SNP plantea sus argumentos para tomar las decisiones. En todo el documento desglosan como mejorarían su Nación, plantean sus ejes estratégicos para hacer viable su propuesta. El SNP, basa su planteamiento en la posibilidad que tienen de obtener beneficios de sus recursos naturales. Escocia, como ellos dicen puede ser la Arabia Saudita de las energías renovables, basadas en energías eólicas, las plantas mareomotrices y su estrategia de estudio en las tecnologías del hidrógeno, para convertirse en uno de los posibles suministradores de energía limpia a la Europa en la que están integrados.

No cabe duda, Escocia quiere hacer su futuro, un futro basado en energías limpias e inagotables para revertir sus beneficios en su sociedad, que por lo que ellos manifiestan son grandes y que concretan en la educación, sanidad, industria, carbón, entorno rural, seguridad en las calles, impuestos menores y mejor repartidos.

Pero sobre todo gobernados y distribuidos por los propios Scots, que fueron engañados por sus notables aquel 1707 con su Acta de Unión, posterior al Acta de Establecimiento (Act of Settlement) y con el cual actualmente se sigue regulando la sucesión del trono en el Parlamento de Westminster.

El acta consistía en 25 artículos, de los cuales 15 se referían a materias económicas. El artículo primero se fundaba en el principio político de la unificación de las coronas. El tratado en general fue aprobado el 16 de enero de 1707 por una mayoría de 110 votos contra 67.

El triunfo de los "unionistas" en el Parlamento de Escocia se debió a la desunión de los grupos contrarios a la unificación. Los votos combinados del "partido de la Corte" ayudados de los votos del "Squadrone Volante" compuesto por liberales y religiosos, los cuales vieron su salvación al ser recibidas ayuda económicas con las cuales se recuperarían de sus perdidas provocadas por el proyecto Darién que intento establecer una colonia en el istmo de Panamá encabezado por la Corona Escocesa. El artículo 14 del tratado aseguraba más de 398.000 libras esterlinas para que los escoceses respondieran por la deuda pública. En esencia, este dinero fue utilizado en parte para compensar a los inversores del Darién. El soborno tampoco estuvo de lado, al igual que la persuasión financiera. Cerca de £20.000 fueron entregadas al Barón de Glasgow para ser distribuidas entre los parlamentarios. El comisionado parlamentario de la Reina Ana recibió £12.325, la mayor parte del fondo. De este monto gran parte se utilizó para el pago de espías y agentes provocadores.

Parte de la normativa aprobada establecía el envío de miembros del linaje escocés a la Cámara de los Lores como Lores Representantes. Por otro lado la Iglesia de Escocia permanecería sin cambios, al igual que la Corte Superior que seguiría como tribunal superior hasta el día de hoy. También se reconocía el Acta de Establecimiento como norma sucesoria, con su prohibición a los católicos de acceder al trono. También se estableció la unión aduanera y monetaria. Dejando a los religiosos protegidos en algunos de los artículos y de esta forma Escocia retuvo su independencia en materia legal, religiosa y educativa.

Después de esto, podemos entender de donde vienen los sufrimientos de muchos de los pueblos y Naciones de Europa. Las bodas, acuerdos, enfados, guerras y obispos poderosos humillaron las voluntades populares, estos y no otros son el fondo de los conflictos, conflictos que por modas jacobinas nos cargaron de Estados a la francesa donde se despreciaron culturas, idiomas y derechos de realidades que ejercían sus derechos más cercanos a las democracias decisorias que monárquicas.

Los modernos de la política, los modernos que fueron sometidos durante siglos por reyes déspotas, mantienen los delitos por quemar una imagen regia, sin tomar como propias las historias de hombres y mujeres sometidos por herederos.

Escocia y el SNP tienen una vía pacifica para recuperar lo que fueron, con la ventaja de ser Nación reconocida en el ámbito internacional. Nosotros tenemos mucho más trabajo, no nos reconocen, tenemos tiros y los pozos energéticos están menos llenos. Pero no queremos ser los mejores, con ser nos vale teniendo mucho de lo que ellos reclaman organizado y gobernado por nosotros. Ellos con su falda y nosotros con la txapela, para construir la realidad política que se establecerá, quieran o no quieran.

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