18 junio 2008

La ética de Alizia Stürtze

Pobre Alicia, desde hace años quiere llevarnos al país de sus maravillas, algo etéreo como su verso, algo rojo y socialista, maniqueado y manoseado por ellos mismos, ejemplarizado por sus ídolos que teorizan con sus libros rojos de la libertad, libros que al cerrar las tapas y pasar un tiempo en la historia sabemos que ese rojo no es más que la sangre de sus ejemplos caducos. Una de las fobias de esta frustrada agitadora de sectarios es el PNV, para ella, sus gentes y su organización son su punto de mira, un punto de mira fijo hacia un enemigo que le demuestra constantemente su fracaso político. Un espejo como el de Lewis Carroll en Through the Looking-Glass, and What Alice Found There y que Alicia tiene costumbre de pasar para lanzar su imaginación olvidándose de su amado lado del espejo. Alicia pretende ser el ángel azotador de las presuntas miserias del PNV, azotadora de esas noticias creadas en los mismos corrillos donde se inventaron las teorías de los tanques de la autovía de Leizaran o las actuales del TAV como elemento de invasión de fuerzas extrajeras. En una de sus ultimas fantasías para mantener la moral de sus compañeros de viaje en lo político, habla de las irregularidades del PNV, de sus corrupciones, de sus tejemanejes, en definitiva de lo que le gustaría que ocurriese en el PNV para poder romper ese espejo en el que ella se siente prisionera de sus ejemplos, quiere buscar lo mismo en otros para justificar lo que ella es y donde esta, ella vive en un entorno podrido de extorsiones y violencia justificada, pobre Alicia, busca romper un espejo con el que romper su drama intelectual bipolar. En este ultimo panfleto caído en mis manos, trata de enumerar fraudes y corrupciones, enumera cosas que no casos, de Haciendas de Bizkaia y de Gipuzkoa, Guggenheim, Museo Balenciaga, Aeropuerto de Bilbao, campos de golf de Labastida y Laguardia, nos mete el tema de Jauregi, habla de la cantera de Praileaitz y de una empresa en crisis como Urazka y de Donosti gobernada por Odón. Si es cierto que en la hacienda de Gipuzkoa mangaron, no se puede negar y ante esa corrupción hay una investigación judicial y otra en sede parlamentaria con la que caerán las cabezas que deban de caer, de la hacienda de Bizkaia veremos que sale del juicio de un director que tenia una asesoria complementaria, como en el museo balenciaga que si son nuestra responsabilidad. Pero nos mete en lo moderno de los campos de golf de Labastida y Laguardia en la que no tenemos nada que ver y que son cosa y gestiones de otros. Alicia en su retórica teatralizada, no saca los métodos de sus amigos, de esos que llevan mangando durante décadas, saqueando empresas como decía ayer Andrés Bruño Urdampilleta, él relataba sus veintiocho años de extorsión de ETA, es un ejemplo mas entre miles. Ahora están con la paranoia del TAV, elemento de enganche entre lo justificativo y lo paranoico, sus correligionarios queman maquinaria y ponen bombas en empresas en las que trabajan trabajadores para un proyecto decidido por la ciudadanía con el apoyo de los programas electorales desde hace años. Alicia vive en su mundo teatral, progre y cultureta. Habla de chanchullos pero no los denuncia donde corresponde. Pero entre ellos, son conocidas las influencias en algo tan simple como las fiestas de los pueblos. Demuestran sus amistades e influencias en la contratación de las txoznas, escenarios y grupos musicales, los que andan en estos líos de organizar fiestas, saben que mueven bien sus cazos, saben que no pueden decir nada, la simple ocurrencia puede provocar incendios y conflictos con encapuchados en las fiestas, esto solo en fiestas y sin gobernar pudiéndonos preguntar ¿que pasaría si nos gobernasen?, Pero lo sabemos, están los ejemplos, los ayuntamientos gobernados por ellos lo saben, sus chanchullos están y son conocidos. ¿Pero para que mangar en las instituciones si tenemos el impuesto para defender al pueblo vasco?. Del discurso del neoliberalismo y la retórica bolchevique paso, no me interesan los sandinos vascos con forros de marca y zapatillas de moda para manifas de fin de semana. Como resumen Alicia, el espejo donde te miras será difícil romperlo y si sigues queriéndote mirar en el, solo veras las arrugas que se marcan en tu cara, las arrugas de desanimo que tus vanguardias dejan en mi pueblo, del cual tu seguro reniegas por ser tan internacionalista y socialista, que no se si abertzale por ser difícil en patriotismo en un teórico internacionalismo sin fronteras ni clases, sigue defendiendo tu ética tras el espejo, para los demás es un cristal en el que vemos tu ética particular.

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