28 abril 2008

Una reflexión sobre la prensa

Esta criatura resume los medios escritos.
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Eukeni, agur

La semana pasada Eukeni nos dejo, llevo unos días esperando que alguien contase algo, pero veo que no.

Eukeni se marcho y en su despedida estuvieron muchos de los afiliados con los que compartió momentos, alegrías, broncas y sonrisas.

Los que le conocíamos desde crios, sabíamos que era uno de los que conseguía las formas, las herramientas y las horas para hacer lo otros no podían, sabían o querían. Eukeni tenia un corazón que no le cabía en el pecho y una sonrisa con la que te saludaba con ese, "aupa chaval", las manos en los bolsillos y como todos los pequeños, derecho como una vela y con el pecho por delante, sin txapela pero con el DEIA en sus manos todo el día.
No creo que nadie se enfade, si digo que hacia tanto como deshacía, con un carácter rudo y duro solo suavizado por esa taladrina con la que poteaba con su cuadrilla, cantando desde Santa Teresa hasta Arrandi. La prudencia no iba con él, un abertzale que se formo desde crió en los "mendigoizales" y que en tiempos de policías armadas, recibió mas hostias que un tambor en semana santa.

Hombre de la época posterior a los gudaris, compartió peleas con “El trampas, Fidel, Llorente, Kiski, Altube, Uriarte, Otxoa, La puente, Barbara, y compañía”.

Fiel al Partido y pensando hacer siempre lo mejor, se confundió y cargo contar mucha gente que le ayudo cuando tuvo problemas, siempre al entender que nos separábamos de la esencia de Sabino.

En su ultima etapa, a los que adoraba, le utilizaron sin un ápice de prudencia, pero ayudo con esa costumbre de dar siempre el primer paso para lo hiciese falta, y siempre por lo que entendía defender el Alderdi.

Fue del mismo molde que Barturen y Roke, muchos sentimos pena cuando conocimos sus últimos problemas en la organización municipal.

En su despedía estuvieron los alderdikides con los que compartió tantas horas de dar todo lo que podían.

foto Urkitalde