02 febrero 2010

Glaucón y la parte contratante

Ramón Jauregi, escribe una loa con la que endulzar la "propuesta de nuevo contrato social" presentado por PPatxi. Glaucón sugirió que la justicia es un "pacto" entre egoístas racionales,  podríamos decir que esto es la esencia de cualquier contrato, en el fondo un contrato es acordar para cambiarse cualquier producto con garantías recíprocas.

Como usted publica, es de agradecer el reconocimiento implícito de su primera constatación, su compañero PPatxi, "recibió una Euskadi en las mejores condiciones sociales y económicas".

En sus cuatro teóricas recomendaciones, nos asegura que para la izquierda, la verdadera redistribución de la riqueza social esta en la productividad.  Imagino que esto ,basado en un aumento del consumo con el cual se genere el flujo monetario al cual aplicar tasas e impuestos con los que disponer de recursos para redistribuir, si el consumo se estanca no hay posibilidad de sacar "el cacho" que repartir.


Se dice, que cuando la productividad aumenta, en general, para una misma cantidad de capital y de trabajo, la cantidad de recurso natural empleado aumenta. Esto se traduce en un efecto negativo en términos de sostenibilidad. De la misma forma, si la productividad aumenta, el número de horas trabajadas para obtener una misma cantidad de producción disminuye, por lo que se necesitan menos trabajadores para mantener la producción, esto generalmente provoca un aumento del paro. Seguramente como arrastro para las soluciones y buscar algo con lo que cubrir las preguntas sin respuestas, sacaran la manida innovación, que aumenta la productividad pero que genera una disminución de la mano de obra y esto cuando conocemos la propuesta de aumentarnos los años de trabajo, de los 65 pasamos a los 67.
Por lo tanto, algo no cuadra en esta esencia filosófica de la izquierda, eso si, sobre el papel, quedar, queda bonitisimamente.
En las recomendación nos da sus claves, flexibilidad, descentralización, externalización, concertación, las cuales deben ser aplicadas con valentía. Posteriormente y en el quinto punto, que es mas diagnostico que consejo, nos dice lo siguiente.

"La creciente individualización de las relaciones laborales, la debilidad sindical, la flexibilidad, la renuncia forzosa a convenios y leyes mínimas, la conversión de la relación laboral en mercantil a través de la externalización a trabajadores autónomos son sólo algunos ejemplos del deterioro del contrato laboral clásico". Siendo cierto este párrafo y sintiéndolo en el alma, creo que se contradice con sus recomendaciones, en el fondo las reconoce y no creo que estemos para divagar en contradicciones.

Sr.Jauregi, si el planteamiento es establecer un nuevo contrato social, no se líe, no nos líe, con loas de fin de semana, su compañero recibió un país en buenas condiciones, con una administración con recursos con los que dinamizar la economía, esta es una de las misiones de los Gobiernos cuando entramos en momentos de crisis, para intentar mantener la  suficiente masa laboral de la cual poder obtener ese cacho con el que seguir redistribuyendo, aunque cuando menos estas incitativas de dinamización desde las instituciones, puede servir para que con la iniciativa generada se resten nuevos individuos que necesiten de la caja de la protección.

Después del alarde de recomendaciones me deja con el cuerpo tibio. Personalmente le tenia en mejor posición, entendía que usted tenia mas capacidades y le veía como mejor candidato de lo que nos pusieron en la lehendakaritza, como usted sabe, eligieron un candidato sin formación, sin experiencia y a lo que sumaron un acuerdo sin programa, basado en el frentismo como se viene demostrando.

Para terminar, esto del contrato social es algo mucho mas sencillo, mire Sr.Jauregi, creo que lo de Rosseau es complicado para políticos simples, creo mucho mas comprensivo el planteamiento de Glaucón, pero hasta con este tenemos problemas las partes contratantes.
Si en el fondo el contrato es un acuerdo entre egoístas racionales con garantías recíprocas , ¿ cómo quiere que mi racionabilidad egoísta acepte lo que me ofrece su PPatxi, cuando traiciono sus promesas segundos después de cerradas las urnas?. Entenderá que las garantías recíprocas se fundamentan en la legitimidad demostrada y sintiéndolo mucho, de eso la parte contratante, que en este caso es usted, su partido, su gobierno, se comieron la credibilidad.

PD: de economía ni idea, pero no soy tan insensato como para pretender dirigir un país.

1 comentario:

  1. pues mira al lópez, q tampoco tiene ni idea, y dice q gobierna.. aunque creo q en el fondo lo q le gusta es el "espectáculo" y mentir.

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